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jueves, 3 de julio de 2014

Sólo tú puedes crear una vida más rica para ti



Si estás decidido a vivir la vida de tus sueños, entonces lo primero es darse cuenta de que tú eres la única persona con la que realmente puedes contar para hacer que tu vida ideal se haga realidad.


Como madres y cuidadoras, la crianza está en nuestra naturaleza. A menudo caemos en la trampa de preocuparnos por los demás y olvidarnos de asegurar nuestro propio futuro… o esperando a que alguien más lo haga por nosotras. ¡No juegues con tu futuro de esta manera! Puedes llegar a ser, con las mismas habilidades que usas para tu trabajo o tu casa, independiente financieramente y vivir la vida que quieras.


Cuando asumes la responsabilidad del camino de tu vida, ocurre algo asombroso: ves muchas oportunidades y opciones que no habías visto antes. Cuando combinas esta nueva perspectiva con la acción, puedes ir a lugares con los que sólo habías soñado.


Piensa positivamente sobre ti y tus metas. No permitas que la limitación de las creencias de los demás se conviertan en tus propias creencias limitantes. Tus metas y aspiraciones – sean grandes o pequeñas – son importantes y valen la pena. Mantén eso en mente, especialmente cuando te sientas desanimada.


Conviértete en un estudiante de por vida. Empezar es tan simple como leer la sección de negocios de tu periódico local todos los días, o suscribirse a blogs gratuitos. Cuando dejamos de aprender, dejamos de crecer, y cuando dejamos de crecer, nos estancamos. Mantén tu mente viva y activa – ¡Nunca pares de aprender!

Actúa. Las ideas sólo pueden hacerse realidad si actúas en ellas.


La vida que quieres está esperando.

Kim Kiyosak

El Mapa para Alcanzar el Exito



"El viaje es más divertido si sabe hacia dónde va 

Hace varios años, mientras hojeaba la revista Success, encontré un estudio que hizo Gallup -organización dedicada a hacer investigaciones- acerca de lo que la gente piensa que es el éxito. Esto me llamó la atención pues siempre me he interesado por ayudar a que otros alcancen el éxito, y quería saber lo que Gallup había recogido en su encuesta. Las respuestas se dividían en doce categorías, pero la respuesta número uno era «buena salud». El cincuenta y ocho por ciento de las personas identificaban esto con el éxito, por sobre cualquier otra cosa. No sé qué piensa usted, pero yo valoro la buena salud, y he tenido la bendición de gozarla. Pero si tuviera solo buena salud y nada más, no sé si diría que he tenido éxito.

He descubierto que frecuentemente a la gente se le hace difícil definir el éxito. Pero si no sabe lo que es el éxito, ¿cómo va a alcanzarlo? Por eso quiero ayudarle a identificar una definición de éxito que le ayude: el éxito es un viaje.

Permítame comenzar a ilustrarlo contándole una historia. Hace algunos meses, estaba frente a los setenta y cuatro empleados de INJOY -la organización que fundé en 1985 para enseñar liderazgo y desarrollo personal- y me preparaba para darles algunas noticias que sabía iban a ser estimulantes para algunos y desalentadoras para otros. Les iba a decir que dentro de un año mudaríamos la empresa desde San Diego, California a Atlanta, Georgia.

Dick Peterson -el presidente de INJOY- y yo habíamos estado conversando por cerca de seis meses sobre la posibilidad de mudar la empresa. Había comenzado como una conversación causal del tipo «Y qué si …», pero después empezamos a darle un pensamiento más serio. Pesamos las ventajas y pedimos a nuestro director de finanzas que hiciera algunos cálculos. Conversamos sobre las oportunidades que nos traería. Y finalmente concluimos que la mudanza a Atlanta hacía sentido en términos profesionales, logísticos y económicos. Sabíamos que si queríamos alcanzar un nuevo nivel de crecimiento y desarrollo, no solo como empresa, sino como individuos, necesitábamos hacer el cambio.

Esa fue una decisión muy difícil en muchos aspectos. Nunca esperé salir de San Diego. Desde el día que nos mudamos aquí desde Indiana, mi esposa Margaret y yo sentimos que estábamos en casa. Es el único hogar que nuestros hijos, Elizabeth y Joel Porter, han conocido. Pero a pesar de lo mucho que nos gustaba vivir en San Diego, estábamos dispuestos a hacer el sacrificio de mudarnos para alcanzar un mayor éxito.

Nuestra preocupación más grande era la gente del equipo de INJOY. No sabíamos cómo reaccionarían. San Diego es una de las ciudades más hermosas del país, y el clima es perfecto. Muchos de nuestros empleados eran oriundos de San Diego, y tenían muchas razones para quedarse en su ciudad.

Mientras me preparaba para hablar a los empleados, había una energía ruidosa en la sala. No nos habíamos reunido como grupo en casi un año, y podía ver el entusiasmo y la expectación en muchos rostros.

«Compañeros, quiero que me presten atención», comencé. «Tengo una importantísima noticia que darles. En un año, a partir de este momento, estaremos mudando a INJOY para Atlanta». Pude observar toda una gama de reacciones. Algunos parecían escandalizados. Otros, se veían como si les hubiesen dado un golpe en el estómago. Jayne Hansen, una de nuestras mejores representantes de servicio al cliente, tenía los ojos muy abiertos, el mentón caído y tosió cada ocho a diez segundos durante el primer minuto que hablé. Nuestros gerentes dieron muestras de alivio: habían guardado el secreto durante semanas.

Durante cincuenta y cinco minutos, Dick Peterson y yo explicamos todas nuestras razones para la mudanza, dimos estadísticas e informaciones sobre Atlanta, les mostramos un video de la Cámara de Comercio de Atlanta. Les dijimos que todo el que quisiera ir a Atlanta tendría trabajo en cuanto llegara. Luego presentamos a dos personas que habíamos traído de la mejor agencia de bienes raíces de esa ciudad para contestar preguntas. 

DISPOSICIÓN DE EMPRENDER EL VIAJE 

No estábamos seguros de la reacción que tendría nuestro personal. Estábamos proponiendo una mudanza que cambiaría radicalmente sus vidas. ¡Qué sorpresa cuando más del 90% del grupo dijo que se mudaría o por lo menos consideraría la mudanza a Atlanta! Estaban dispuestos a emprender el viaje.

Esto me puso a pensar. ¿Por qué tantos de ellos estaban dispuestos a ser desarraigados, dejando todo lo que les era familiar, incluyendo a familiares y amigos, para mudarse al otro extremo del país? Llegué a la conclusión que estaban dispuestos a ir por cuatro razones:

  1. Les dimos un cuadro del lugar al que iban 
    Mientras Dick, los dos agentes de bienes raíces y yo hablamos a nuestra gente, les dimos un cuadro de nuestro futuro en Atlanta: el ambiente positivo de trabajo, el mayor número de vidas que podríamos alcanzar, la mejor calidad de vida y la oportunidad que como empresa tendríamos para ascender a un nuevo nivel. Podían verlo todo, los beneficios personales y los de la empresa.
  2. Respondimos sus preguntas 
    La perspectiva de emprender un viaje puede crear inseguridad y provocar numerosas preguntas. Nuestra gente quería saber dónde localizaríamos las oficinas, cómo eran las escuelas de Atlanta, cómo era el mercado de bienes raíces, las atracciones culturales y de diversión disponibles en la ciudad, la estructura estatal de impuestos, y así sucesivamente. En esa primera reunión, pudimos responder casi todas sus preguntas.
  3. Habían experimentado el éxito personal en sus vidas 
    Como equipo, INJOY tenía éxito, y lo mismo ocurría con las personas. Eran responsables del éxito de la empresa y al mismo tiempo disfrutaban de los frutos de ese éxito. Tenían el sentido de propósito. Estaban creciendo personalmente. Y estaban ayudando a otros.
  4. Ya no eran los de antes y querían seguir teniendoimportancia 
    Un par de semanas antes del anuncio de la mudanza, oí a Patty Knoll, una de nuestras empleadas, decir: «Me gusta trabajar en INJOY, y ayudar a tantas personas a través de lo que hacemos. No puedo imaginarme trabajando en otro lugar». Cuando una persona ha probado el éxito y se da cuenta que sus esfuerzos son importantes, es algo que jamás olvida y que nunca quiere dejar. El hacer la diferencia en la vida de otros, cambia su perspectiva de la vida y sus prioridades.

Quizás se esté diciendo: «¡Fantástico! Qué bueno que su gente quiera mudarse a Georgia. Pero, ¿qué tiene que ver eso conmigo? ¡Yo no voy en ese viaje a Atlanta! ¿Y qué de la definición de éxito?»

Es cierto que usted no se va a mudar para Atlanta, pero se está preparando para irse en un viaje -el viaje del éxito- y ese viaje tiene el potencial de llevarlo muy lejos, quizás más lejos que lo que usted ha soñado. Para emprenderlo, usted necesitará las mismas cosas que necesitó el personal de INJOY: un cuadro del lugar al que va, respuestas a sus preguntas sobre el éxito, conocimiento de lo que es el éxito, y la capacidad de cambiar y seguir creciendo.

El éxito es para todos

Mi deseo es proveerle estas herramientas en este libro. Quiero ayudarle a descubrir su cuadro personal del éxito, enseñarle lo que significa estar en el viaje hacia el éxito, responder muchas de sus preguntas, y equiparlo con lo que necesitará para cambiar y seguir creciendo. En el proceso, usted descubrirá que el éxito es para todos: el ama de casa y el hombre de negocios; el estudiante y el que está próximo al retiro; el atleta y el pastor de una iglesia local; el obrero y el empresario.

El cuadro tradicional del éxito 
El problema para la mayoría de las personas que quieren ser exitosas no es que no puedan alcanzar el éxito. El principal obstáculo es que lo entienden mal. Maltbie D. Babcock dijo: «Uno de los errores más comunes, y el más costoso, es pensar que el éxito se debe a algún genio, a algo mágico o alguna otra cosa que no poseemos».

¿Qué es el éxito? ¿Cómo es? La mayoría tiene un cuadro vago de lo que significa ser una persona de éxito y se parece a algo como esto:

La riqueza de Bill Gates, 
el físico de Arnold Schwarzenegger, (o de Cindy Crawford), 
la inteligencia de Albert Einstein, 
la habilidad deportiva de Michael Jordan, 
las proezas comerciales de Donald Trump, 
la gracia y presencia social de Jackie Kennedy, 
la imaginación de Walt Disney y 
el corazón de la madre Teresa.

Eso suena absurdo, pero está más cerca de la verdad de lo que nos gustaría admitir. Muchos de nosotros visualiza el éxito con parecerse a otra persona. Pero es obvio que usted y yo no podemos ser algo distinto de lo que somos, y especialmente no podemos ser ocho personas. Más importante que esto: no debe desear tal cosa. Si trata de ser como una de esas personas, usted no tendría éxito. Sería una mala imitación de ellos, y eliminaría la posibilidad de ser la persona que usted debe ser.

Cuadro erróneo del éxito

Aun si evita la trampa de pensar que el éxito consiste en ser como otra persona, todavía podría tener un concepto erróneo de lo que es. Francamente, la mayoría de las personas lo mal interpreta. Lo identifican -por error- con algún logro, con alcanzar una meta o cumplir un objetivo. A continuación los conceptos erróneos más comunes acerca del éxito:

Riqueza

Posiblemente, el malentendido más común sobre el éxito es pensar que es lo mismo que tener dinero. Muchas personas creen que si acumulan riquezas, serán exitosos. Pero la riqueza no produce satisfacción ni éxito.

Al empresario John D. Rockefeller, un hombre tan rico que regaló más de 350 millones de dólares durante su vida, se le preguntó una vez cuánto dinero necesitaría para quedar satisfecho. Su respuesta: «Solo un poco más». El rey Salomón, del antiguo Israel, de quien no solo se dice fue el hombre más sabio sino también el hombre más rico que haya existido, afirma: «Quien ama el dinero, de dinero no se sacia.Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente».

En el mejor de los casos, la riqueza y lo que esta trae, son cosas fugaces. Por ejemplo, en 1923, un pequeño grupo de los hombres más ricos del mundo se reunieron en el Hotel Edgewater Beach de Chicago, Illinois. Eran la elite de la riqueza y del poder. En aquel tiempo, ellos controlaban más dinero que la cantidad total existente en el Tesoro de los Estados Unidos. Esta es una lista de los que estuvieron allí y lo que a la larga les ocurrió:

  • Schwab, presidente de la industria independiente de acero más importante: murió en la bancarrota.
  • Arthur Cutten, el más grande de los especuladores de trigo: murió insolvente en el extranjero.
  • Richard Witney, presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York: murió poco después de ser puesto en libertad de la prisión de Sing Sing.
  • Albert Fall, miembro del gabinete de un presidente de los Estados Unidos: se le indultó de la prisión para que muriera en su hogar.
  • Jess Livermore, el «oso» más grande de Wall Street: se suicidó.
  • Leon Fraser, presidente del Bank of International Settlements: se suicidó.
  • Ivar Kreuger, jefe del monopolio más grande del mundo: se suicidó.

Hasta el millonario griego, Aristóteles Onassis, que conservó su riqueza y murió a edad avanzada, reconoció que el dinero no es equivalente al éxito. El sostuvo que «después que llegas a cierto punto, el dinero pierde importancia. Lo que importa es el éxito».

Un sentimiento especial 
Otro concepto equivocado es que una persona ha alcanzado el éxito cuando se siente exitosa o feliz. Pero tratar de sentir el éxito es probablemente más difícil que tratar de hacerse rico. Miremos, por ejemplo, al magnate de bienes raíces Donald Trump. Él dijo: «La verdadera medida del éxito es cuán feliz eres.

Tengo muchos amigos que no tienen mucho dinero, pero son mucho más felices que yo, de modo que puedo decir que probablemente son más exitosos». Trump, a quien muchos consideran exitoso, cree que la felicidad es el éxito. Quizás sus felices amigos piensen que él es quien ha tenido éxito. Esta creencia demuestra que muchas personas igualan el éxito con lo que no tienen.

La búsqueda continua de la felicidad es una de las principales razones por la que muchas personas se sienten miserables. Si haces de la felicidad tu meta, estás destinado a un fracaso seguro. Estarás continuamente en una montaña rusa, y pasarás del éxito al fracaso con cada cambio de humor. La vida es incierta y las emociones inestables. No se puede descansar en la felicidad como la medida del éxito.

Si hace de la felicidad su meta,ciertamente está destinado a fracasar 

Posesiones específicas y valiosas

Piense en el pasado, en su niñez. Es posible que haya habido momentos en los que deseó algo con todo el corazón, y creyó que si lo obtenía, esto haría una diferencia importante en su vida. Para mí, fue una bicicleta Schwinn color vino tinto y plateada. Cuando tenía nueve años, lo que estaba de moda en el vecindario era hacer carreras en bicicleta. Teníamos carreras cortas para decidir quien era el más veloz y hacíamos rampas de madera para ver quién saltaba más lejos. Algunos sábados hacíamos un mapa con una ruta a campo traviesa que nos llevaba a recorrer media ciudad de ida y vuelta. ¡Qué bien la pasábamos con nuestras bicicletas!

En aquel tiempo, corría una bicicleta vieja que había sido de mi hermano Larry, y tenía problemas para mantenerme en línea con algunos de los niños que tenían bicicletas más nuevas. Imaginaba que si tenía esa bicicleta Schwinn nueva, podría estar entre los mejores. Tendría la bicicleta más nueva, más rápida y más linda de todos mis amigos, y los haría tragar el polvo que levantaría.

En la mañana de Navidad de ese año, cuando fui a mirar lo que había en el árbol, tuve una visión de lo que debía ser una bicicleta. Eso era antes, cuando las bicicletas eran bicicletas. Eran sólidas como tanques. Y la mía tenía todo lo que pudiera desear: faldones en los tapabarros, cromo, campanillas, luces: una joya. Por un tiempo estuve feliz. Amé esa bicicleta y pasé largas horas corriéndola. Pero pronto descubrí que no me dio el éxito ni la satisfacción que había deseado y esperado.

Ese proceso se ha repetido muchas veces en mi vida. Descubrí que el éxito no llegó cuando fui titular del equipo de baloncesto del colegio, ni cuando fui presidente del centro de estudiantes de la universidad, ni cuando compré mi primera casa. Nunca ha llegado como resultado de poseer algo que deseé. En el mejor de los casos, las posesiones son un activo temporal. El éxito no se alcanza ni se mide de esa manera.

Poder

Charles McElroy bromeó en una ocasión: «El poder es usualmente reconocido como un excelente antidepresivo de corta duración». Esa afirmación contiene una gran dosis de verdad, pues el poder suele dar la apariencia de éxito, pero aún así, es solo transitoria.

Quizás haya escuchado antes la cita del historiador inglés Lord Acton: «El poder tiende a corromper; el poder absoluto corrompe absolutamente». Abraham Lincoln hizo eco de esa creencia cuando dijo: «Casi todo hombre puede resistir la adversidad, pero si quieres probar el carácter de un hombre, dale poder». El poder es realmente una prueba de carácter. En manos de una persona íntegra, es un gran beneficio; en manos de un tirano, causa una terrible destrucción. En sí mismo, el poder no es positivo ni negativo. No es fuente de seguridad ni de éxito. Además, todos los dictadores -aun los benevolentes- eventualmente pierden el poder.

Logro

Muchos tienen lo que llamo la «enfermedad del destino». Creen que si llegan a alguna parte-obtienen una posición, alcanzan una meta o tienen una relación con la persona adecuada-serán exitosos. En algún momento, tuve una opinión similar del éxito. Lo definía como el logro de una meta predeterminada que valía la pena. Pero con el paso del tiempo comprendí que esa definición se quedaba corta.

No hay dos personas que tenganel mismo cuadro de lo que es el éxito 
El simple hecho de alcanzar unas metas no garantiza el éxito ni la satisfacción. Mire lo que ocurrió con Michael Jordan. Hace unos años atrás, decidió retirarse del baloncesto, diciendo que había logrado todas las metas que se había propuesto. Entonces se fue a jugar béisbol en las ligas menores, pero no por mucho tiempo. No podía estar alejado del baloncesto. Jugar el juego, estar en medio de la acción, era lo importante. ¿Puede verlo? El éxito no es una lista de metas que se van tachando una tras otra. No es llegar a un destino. El éxito es un viaje.

El cuadro correcto del éxito 
Entonces, ¿cómo iniciar el viaje del éxito? ¿Qué se necesita para ser exitoso? Se necesitan dos cosas: el cuadro correcto del éxito y los principios correctos para alcanzarlo.

No hay dos personas que tengan el mismo cuadro de lo que es el éxito porque hemos sido creados diferentes, somos individuos únicos. Sin embargo, el proceso es el mismo para todos. Se basa en principios que no cambian. Después de más de veinticinco años de conocer a gente exitosa y de estudiar el tema, he definido el éxito de la siguiente manera:

Nunca agotará la capacidad de crecer en pos de su potencial ni agotará las oportunidades de ayudar a otros Éxito es … Conocer su propósito en la vida, crecer para alcanzar su máximo potencial, y sembrar semillas que beneficien a los demás .

Con esta definición usted puede ver por qué el éxito es más un viaje que un destino. No importa cuánto viva ni lo que haya decidido hacer en la vida, nunca agotará la capacidad de crecer en pos de su potencial ni agotará las oportunidades de ayudar a otros. Cuando ve el éxito como un viaje, nunca tendrá el problema de tratar de «llegar» a un engañoso destino final. Y nunca se encontrará en una posición donde haya alcanzado una meta, solo para descubrir que aún está insatisfecho y buscando algo más que hacer.

Otro beneficio de enfocarse en el viaje del éxito en lugar de en llegar a un destino o en lograr una meta es que usted tiene el potencial de ser exitoso hoy. Usted alcanza el éxito en el mismo momento en que hace el cambio para descubrir su propósito, crecer en su potencial y ayudar a otros. Usted es exitoso ahora mismo, no es algo que espera lograr algún día.

Para que pueda captar mejor estos aspectos del éxito, démosle un vistazo a cada uno de ellos:

Conocer su propósito

Nada puede tomar el lugar del conocimiento del propósito. El millonario industrial Henry J. Kaiser -fundador de Kaiser Aluminium y del sistema de cuidado de salud Kaiser-Permanente- dijo: «Hay una abrumadora evidencia que indica que no puedes comenzar a lograr lo mejor de ti a menos que hayas establecido algún objetivo para tu vida». Dicho de otro modo, si usted no trata activamente de descubrir su propósito, posiblemente gaste el resto de su vida cometiendo errores.

Creo que Dios hizo a cada persona con un propósito. Según el psicólogo Víctor Frankl: «Cada uno tiene su vocación o misión específica en la vida. Cada cual tiene que llevar a cabo una tarea concreta que exige cumplimiento. En esto la persona no puede ser reemplazada ni se puede repetir su vida. Por lo tanto, la tarea de cada uno es tan única como específica la oportunidad para realizarla». Cada uno tiene un propósito para el cual fue creado. Nuestra responsabilidad -y nuestro mayor gozo- es identificarlo.

A continuación algunas preguntas que usted puede hacerse para identificar su propósito:

¿Qué estoy buscando? Todos tenemos un poderoso deseo en lo profundo de nuestro corazón, algo que afecta nuestros pensamientos y sentimientos más íntimos, algo que enciende nuestras almas. Algunas personas, desde niños, tienen una fuerte sensación de lo que se trata. A otros, les lleva media vida llegar a descubrirlo. Pero no importa lo que sea, está allí. Usted solo tiene que encontrarlo. (En el próximo capítulo hablaré más sobre el desarrollo del sueño que tiene en su interior).

¿Por qué fui creado? Cada uno de nosotros es diferente. Nadie más en el mundo tiene exactamente los mismos dones, talentos, antecedentes o futuro. Esa es una de las razones por la que sería un grave error tratar de ser alguien distinto a quien usted es.

Piense en su combinación única de capacidades, en los recursos que tiene a su disposición, en su historia personal y las oportunidades que le rodean. Si identifica objetivamente estos factores y descubre el deseo de su corazón, habrá hecho mucho por descubrir su propósito en la vida.

¿Creo en mi potencial? Usted no puede actuar consistentemente en una manera que contradiga la imagen que tiene de sí mismo. Si no cree tener un potencial, nunca tratará de ponerlo en funcionamiento. Si no está dispuesto a trabajar para alcanzar su potencial, no tendrá éxito.

La respuesta a la pregunta «¿cuándo empiezo?» es AHORA. 
Debe tomar en cuenta el consejo del presidente Teodoro Roosevelt, quien dijo: «Haz lo que puedas, con lo que tienes, donde estás». Si usted hace esto con sus ojos puestos en el propósito de su vida, ¿qué más se puede esperar de usted?

¿Cuándo empiezo? Algunas personas viven sus vidas de día en día, permitiendo que otros dicten lo que hacen y cómo deben hacerlo. Nunca tratan de descubrir el verdadero propósito para su vida. Otros conocen su propósito, sin embargo, nunca actúan en conformidad con él. Esperan la inspiración, el permiso o la invitación para comenzar. Pero si esperan mucho, nunca se van a poner en marcha. Así que la respuesta a la pregunta «¿cuándo empiezo?» es AHORA.

Cómo cultivar su potencial 
El novelista H. G. Wells sostuvo que la riqueza, la notoriedad, la posición y el poder no son de ningún modo una medida para el éxito. La única medida verdadera del éxito es la relación entre lo que podríamos haber sido y lo que hemos llegado a ser. En otras palabras, el éxito viene como resultado de la manera en que cultivamos nuestro potencial.

Se ha dicho que nuestro potencial es lo que Dios nos ha regalado, y lo que hacemos con él es nuestro regalo a Dios. Pero al mismo tiempo, nuestro potencial es probablemente el recurso sin utilizar más grande que tenemos. Henry Ford señaló: «No hay hombre viviente que no pueda hacer más de lo que piensa que puede».

Tenemos un potencial casi ilimitado, sin embargo, son muy pocos los que procuran alcanzarlo. ¿Por qué? La respuesta es: Podemos hacer cualquier cosa, pero no podemos hacerlo todo. Muchas personas dejan que quienes le rodean decidan su agenda en la vida. Como resultado, nunca se dedicarán realmente a su objetivo en la vida. Se convierten en personas de muchos oficios -expertos en ninguno- en lugar de enfocarse en uno solo.

Si esto lo describe mejor de lo que le gustaría, probablemente esté listo para dar los pasos para hacer un cambio. A continuación hay cuatro principios que lo pondrán en el camino para cultivar su potencial:

1. Concéntrese en una meta principal 
Jamás nadie ha alcanzado su potencial dividiéndose en veinte direcciones distintas. Alcanzar su potencial requiere enfoque. Por eso es importante que descubra su propósito. Una vez ha decidido dónde enfocar su atención, entonces debe decidir a qué cosas debe renunciar para alcanzarlo. Esto es fundamental. No puede haber éxito sin sacrificio. Las dos cosas van de la mano. Si quiere lograr poco, sacrifique poco. Si quiere lograr grandes cosas, esté dispuesto a sacrificar mucho.

2. Concéntrese en un mejoramiento continuo 
A David D. Glass -principal oficial ejecutivo de las tiendas Wal-Mart- le preguntaron a quién admiraba más. Respondió que a Sam Walton, fundador de Wal-Mart. Destacó: «Desde que lo conocí, nunca hubo un día en su vida que no mejorara en algún sentido».

La dedicación a un progreso continuo es la clave para alcanzar su potencial y tener éxito. Cada día usted puede ser un poco mejor que ayer. Esto lo coloca a un paso más cerca de su potencial. También encontrará que lo que obtiene como resultado de su crecimiento no es tan importante como lo que usted llega a ser a lo largo del camino.

3. Olvide el pasado 
Mi amigo Jack Hayford, pastor de Church on the Way [Iglesia del Camino], de Van Nuys, California, comentó: «El pasado es un asunto muerto, y no podemos impulsarnos hacia el mañana si lo llevamos a cuestas». Desdichadamente, eso es lo que mucha gente hace. Y como resultado, nunca progresan.

Me gusta la actitud de Cyrus Curtis, ex propietario del Saturday Evening Post. En su oficina tenía un letrero que decía: «El ayer terminó anoche». Era un recordatorio para él y para sus empleados de que el pasado había quedado atrás y que debían mirar solo hacia adelante.

Quizás usted haya cometido muchos errores o haya tenido un pasado con muchos obstáculos y especialmente difícil. Ábrase camino a través de ellos y avance. No permita que el pasado le impida alcanzar su potencial.

Si necesita inspiración, piense en personas que vencieron obstáculos aparentemente insuperables, como Booker T. Washington. Booker nació en esclavitud, y se le negaron los recursos que la sociedad blanca tenía a su disposición, pero él nunca permitió que esto le impidiera buscar su potencial.

Fundó el Instituto Tuskegee, y la National Black Business League [Alianza Nacional para Asuntos de los Negros]. Washington dijo: «Aprendí que el éxito debe ser medido no por la posición que uno haya alcanzado en la vida sino por los obstáculos que se hayan superado tratando de tener éxito».

Piense en Hellen Keller, quien perdió la vista y la audición a los diecinueve meses de edad. Venció sus graves incapacidades, logró graduarse del Colegio Radcliffe, se hizo escritora, una reconocida conferencista, y heroína para las personas ciegas.

Piense en Franklin Delano Roosevelt. En 1921, a los treinta y nueve años, sufrió de una caso grave de poliomielitis que lo dejó inválido y sumido en un terrible sufrimiento. Nunca más pudo caminar sin ayuda. Pero esto no le impidió avanzar en la búsqueda de su potencial. Ocho años después fue gobernador de Nueva York, y en 1932, fue elegido presidente de los Estados Unidos.

Sin duda usted puede pensar en otras personas que han vencido tragedias o errores del pasado para alcanzar su propio potencial. Quizás hasta conozca a alguien que luchó contra la adversidad hasta alcanzar el éxito. Permita que ellos le inspiren. No importa lo que haya tenido que enfrentar en el pasado, usted tiene el potencial para vencerlo.

4. Concéntrese en el futuro 
Yoghi Berra, miembro del Salón de la Fama del Béisbol, dijo: «El futuro no es lo que solía ser». Aunque quizás esto sea cierto, es todavía el único sitio adonde podemos ir. Su potencial está delante de usted, así tenga ocho, dieciocho, cuarenta y ocho u ochenta años. Todavía tiene espacio para mejorar. Mañana usted puede ser mejor de lo que es hoy. Como dice el proverbio: «El que no mira hacia adelante, se queda atrás».

Siembre semillas que beneficien a otros


Autor:John C. Maxwell

CUENTA ALGO MÁS QUE EL DINERO

time money

Al inicio de cada ciclo, sea que se trate de una quincena, una semana, un mes, recibes una cantidad de dinero, que debes distribuir para tus necesidades y deseos. Recuerdas que tienes que pagar algunos gastos fijos, como la electricidad y el teléfono, pero eso no es hoy, sino en unos días, así que te relajas y vas haciendo otros gastos. Así, cuando está llegando el final del ciclo te das cuenta de que te estás quedando corto de efectivo para responder a todo. ¿Qué pasó? Pues que contaste solamente el dinero.

La inteligencia financiera no es solamente acerca del dinero. Tiene que ver también con el tiempo. Por eso es tan importante la planificación, no importa si estamos hablando de un sueldo o de los ingresos de un negocio. Si quieres que las cosas salgan bien, tienes que contar bien el tiempo.

Hay gastos que conocemos desde el inicio del ciclo, como los servicios, (luz, teléfono, cable) y hay otros de los que tengo una idea estimada (transporte, compras). Cuando recibo mis ingresos, debo restar esos montos. El resultado será la cantidad de dinero que tengo disponible hoy para otros gastos. Si no los separo a tiempo, corro el riesgo de pensar que tengo un excedente de dinero y, como esa percepción es falsa, me puede meter en problemas.

Parece mentira, pero cuando se trata de administrar nuestro dinero contamos mucho con la memoria, y eso no es de ayuda porque estamos manejando muchos datos a la vez. Si los pones en blanco y negro, identificándolos y anotándolos, te puede ir mejor.

Si sabes que cada mes gastas Bs. 100 en electricidad, más Bs. 50 en transporte y además haces un mercado de Bs. 500, y por otra parte sabes que tus ingresos del mes son Bs. 1.000, lo único que necesitas es saber restar para darte cuenta de que tienes Bs. 350 disponibles para el resto de tus desembolsos. Ese monto es lo que llamamos flujo de efectivo o flujo de caja, y te da mayor claridad a la hora de tomar decisiones.

Igualmente hay gastos en los que puedes decidir en qué momento del ciclo realizarlos, como las compras de productos que nos son básicos. Te recomiendo en ese caso que no los acumules todos en una misma fecha o los juntes con tus gastos fijos, sino que los distribuyas a los largo del ciclo, para que luego no te veas agobiado teniendo que pagar todo al mismo tiempo.

Otro consejo: no postergues. Ese pago que tienes que hacer no va a desaparecer si lo ignoras. Si no haces un pago que ya conoces cuando tienes los recursos, es posible que se te junte luego con un imprevisto.

Mantén siempre en mente que el objetivo es cuidar tu salud financiera. Eso se traduce en la tranquilidad que puedes sentir cuando estás solvente, y en la posibilidad de atender tus necesidades y las de los tuyos sin que eso se convierta en un sufrimiento.

miércoles, 2 de julio de 2014

Cómo Relajarse y Evitar la Tensión



Si usted esta tenso, también sus sentidos están tensos. Si permanece relajado sus sentidos estarán mas receptivos para obtener los mejores resultados. Apegarnos a emociones negativas son una de las causas principales del estrés. La tensión produce bloqueos en el flujo de energía, y ello de acuerdo a la medicina tradicional china trae aparejado el desequilibrio en los órganos internos. No podemos negar estas emociones, pero si podemos conducirlas para que no provoquen inconvenientes en nuestra salud.


La práctica del Tai Chi Chuan enseña a relajarse desde el movimiento, porque su concepción se basa en que la vida es constante cambio y mutación. Ayuda a equilibrar la energía vital y logra un estado de armonía interna que se traduce luego en el accionar cotidiano. Pero también nos da herramientas básicas para manejarnos mientras cursamos el aprendizaje de las mismas.


Otras formas de conducir mejor nuestra energía y estar más relajados

Estírese cuanto pueda al levantarse por la mañana.


Simplemente camine. Camine por el placer de caminar durante media hora todos los días. Puede optar por quince minutos por la mañana y quince por la tarde o noche. Mientras lo hace observe todo a su alrededor, personas, paisaje y descubrirá nuevos detalles cada día. Elija la marcha que desee y disfrútela.


Exhale, exhale, exhale: Inhale suave y profundamente y al exhalar hágalo largamente. Suelte el aire en lo posible emitiendo el sonido SSSSS... en cada exhalación, realícelo dos o tres veces hasta que sienta su cuerpo relajado.

Sonría a sus ojos, SI...cierre sus párpados e imagínese que sus ojos sonríen, todo su cuerpo se lo agradecerá.

Muchos dirán no tengo el tiempo para realizarlo.


Opciones:

Bájese del colectivo unas cuadras antes de llegar a su trabajo o a su casa y camine.

Levántese y exhale largamente mientras prepara su desayuno.

Sentado en el transporte cierre sus ojos e imagine una sonrisa.


La tensión es uno de los obstáculos para vivir saludablemente, es por ello que debemos encontrar nuevos caminos para conducirla a la relajación. Una mente en paz es difícil de desequilibrar. Esto es importante en la vida diaria, en el deporte competitivo, en sus negocios; entonces... relájese diariamente.

 

De la Complicada Relación con el Prójimo



El centésimo nombre (tradición sufí) 
     Un estudiante pidió a un maestro sufí que le revelase el quinto nombre de Dios. 
     -Quien conoce ese nombre, es capaz de cambiar el curso de la historia –comentó. 
     El maestro le dijo que pasara un día entero a las puertas de la ciudad. El muchacho obedeció, y volvió al día siguiente. 
     -¿Qué es lo que viste? –preguntó el maestro. 
     -Un viejo intentó entrar en la ciudad con un carnero para vender. El guarda le quiso cobrar un impuesto, pero el hombre no tenía dinero. Entonces el guarda le robó el carnero y, a él, lo echó. Yo pensaba: si supiese el nombre oculto de Dios, podría cambiar esta situación. 
     -Podrías haber impedido esa injusticia, pero preferiste soñar con una revelación. ¡Qué tontería! Pues bien, voy a revelarte el quinto nombre de Dios: actúa a favor del prójimo. Sólo así podemos cambiar el curso de la historia.

No Lo quiero ofender (tradición islámica) 
     Durante su peregrinación a La Meca , un hombre santo comenzó a sentir la presencia de Dios. En medio de un trance, se arrodilló, escondió el rostro y rezó: 
     -Señor, quiero pedir sólo una cosa en mi vida: que me concedas la gracia de no ofenderte jamás. 
     -No puedo concederte esa gracia –respondió el Todopoderoso-. Si no me ofendes, no tendré motivos para perdonarte. Si no tengo qué perdonarte, pronto olvidarás también la importancia de la misericordia para con los demás. Por eso, continúa tu camino con Amor, y déjame practicar el perdón de vez en cuando, para que tú tampoco olvides esta virtud.

Alumnos y profesores (tradición sufí) 
     Nasrudin, el eterno personaje de las leyendas sufí, estaba a la puerta de su casa, cuando vio pasar a un profesor con sus alumnos. 
     -¿Adónde vas? –le preguntó. 
     -A rezar para que Dios acabe con la corrupción, ya que él siempre escucha las plegarias de los niños –respondió el profesor. 
     -Una buena educación ya habría acabado con eso. Enseña a los niños a ser más responsables que sus padres y tíos. 
     El profesor se ofendió: 
     -¡He aquí un ejemplo de falta de fe! ¡Los rezos de los niños pueden cambiarlo todo! 
     -Dios escucha a todo el que reza. Si sólo escuchase las plegarias de los niños, entonces no habría ni una sola escuela en el país; no hay nada que odien tanto como a un profesor.

Conocí a un violinista (tradición jasídica) 
     Un discípulo se acercó al rabino Moshé Haim: 
     -Hoy conocí a un hombre que se rió y despreció mis esfuerzos en la búsqueda espiritual. 
     -Hoy conocí a un violinista –respondió el rabino-. Tocaba tan inspirado por Dios, que todos los que se acercaban a él terminaban por cantar y bailar. Yo hice lo mismo, y estaba alabando la Creación con mi alegría, cuando vi que se acercaba un sordo. Se puso a mirar al violinista y al público que bailaba. Al final, comentó en voz alta: "¡qué indecente y grotesca es la agitación de este bando de locos!" 
     Y concluyó Moshé Haim: 
     -Quien no sabe escuchar la música de Dios, sólo tiene como salida considerarla inútil.


Paulo Coelho

Un Desafío para su Vida





En numerosas ocasiones nos hemos sentido sin deseos de hacer lo que debíamos, pero como nos habíamos comprometido a realizar la tarea, nos arrastramos fuera de la cama y nos presentamos al trabajo. Lo que resulta interesante es que pronto somos cautivados por lo que estamos haciendo, y olvidamos todo lo relativo a no sentirnos bien y nuestro rendimiento es excelente.

Luego de dar esos pasos, tuvimos deseos de realizar la tarea. Lo que vale la pena destacar es que la motivación viene después de la acción y no a la inversa.

Recuerde: 
Cuando haga lo que debe hacer en el momento que deba hacerlo, 
llegará el momento en que pueda hacer aquello que desea hacer 
en el momento que desee hacerlo.

El diccionario dice que un objetivo es un propósito. Es un plan. Es algo que usted espera hacer. Quien quiera que sea usted, en donde quiera que esté y lo que haga, debe tener objetivos y la única manera de alcanzarlos es trabajando disciplinadamente. Las madres deben tener objetivos; los vendedores, médicos y atletas también deben tenerlos. Con objetivos definidos, usted libera su propia energía y comienzan a suceder cosas.

¿Puede imaginar a sir Edmund Hillary, el primer hombre que conquistó el monte Everest, explicando cómo pudo lograr tal hazaña? Imagíneselo diciendo algo así como: "Bueno, la verdad es que yo salí a dar una caminata un día cuando repentinamente me di cuenta que sin proponérmelo había llegado a la cumbre de la montaña más alta del mundo." Suena absurdo, ¿no es cierto?

¿O puede imaginarse al presidente de la junta directiva de General Motors explicando que había conseguido ese puesto debido a que todos los días llegaba a trabajar y que lo promovieron sucesivamente hasta que un día llegó a ser presidente de la junta? Es ridículo – desde luego – pero no más ridículo que el razonamiento suyo diciendo que usted puede lograr cualquier cosa significativa sin tener objetivos específicos y trabajar disciplinadamente en ellos hasta alcanzarlos.

Mire hacia dónde quiere dirigirse, pero no cambie la decisión de seguir adelante. Usted es el único que puede fijar sus metas en la vida y la disciplina es una opción que le va a ayudar a no perder el Norte que se ha propuesto encontrar. Le recomendamos que refuerce su acción para llevar a cabo sus metas, leyendo el libro del doctor Camilo Cruz: Siete Pasos para Convertir tus Sueños en Realidad.

 

Zig Ziglar

CAMBIAR TIEMPO POR DINERO NO ES LA SOLUCION




DINERO Y TIEMPO, LA COMBINACION PERFECTA
Por Juan Carlos León
 
Tener dinero y tiempo en la vida es un lujo que muy pocos se pueden dar. Solo el 1% de la población estadounidense se encuentra en este selecto grupo. Hay Quienes tienen mucho dinero pero pasan la mayor parte de su tiempo ocupándose de sus negocios y altos puestos ejecutivos; otros tienen demasiado tiempo a su disposición, sin embargo, están más pelados que un plátano, como dice el refrán.
Los que se encuentran en la peor situación son aquellos que no tienen ni dinero ni tiempo porque poseen dos y hasta tres trabajos y, al final, nunca llegan a alcanzar libertad financiera. El que uno trabaje duro no quiere decir necesariamente que va a obtener mejores resultados que los que lo hacen de una manera más inteligente. De hecho, en la mayoría de los casos losempleos menos remunerados son los más difíciles y agotadores físicamente.
Siempre hemos sido educados con la idea de que tenemos que estudiar y tener un título universitario para poder encontrar un mejor trabajo. Empero, esa no es la vía para ser libres financieramente (dinero y tiempo). Cambiar tiempo por dinero no hace a nadie rico, al contrario, te conviertes en un esclavo a merced de tu empleador, corriendo el riesgo de ser despedido en cualquier momento.
Los ricos enseñan a sus hijos desde muy temprana edad a tener mentalidad de empresarios. Según ellos, el dinero hay que ponerlo a trabajar para uno. Los pobres y la clase media hacemos las cosas totalmente diferentes: nos pasamos toda la vida buscando un empleo mejor y cayéndole detrás al dinero. Si el noventa y pico por ciento de los trabajadores vivimos al día, ¿no creen ustedes que es porque hemos estado haciendo las cosas mal desde un principio?
Si el dinero y el tiempo no fueran un problema en tu vida, ¿qué te gustaría hacer? ¿A qué te dedicarías? ¿Seguirías aguantándole babosadas a tu jefe? ¿Viajarías por el mundo? ¿Seguirías viviendo en tu casa actual? ¿Manejarías el auto que tienes hoy? Reflexionemos en todo esto. De acuerdo a la gente que ha tenido éxito en la vida, es recomendable que confeccionemos una hoja de ruta para saber a dónde queremos ir y cómo vamos a hacer para lograrlo. El restoes pura acción y una sólida creencia en nuestros sueños.
¿Te atreverías a luchar por alcanzar la combinación perfecta en tu vida (dinero y tiempo)? Si tú lo crees y estás dispuesto a pagar un alto precio por ello, estoy seguro que lo lograrás, especialmente si tienes a Dios como tu guía en este viaje rumbo al éxito y la plena libertad. La decisión es tuya…